Se produce entre miembros del núcleo familiar, y pueden ser las víctimas tanto hombres como mujeres. Es la agresión sobre los descendientes, ascendientes, hermanos naturales o no, propios o del cónyuge o conviviente o sobre los menores incapaces que convivan con él, o sobre cualquier persona acogida en el núcleo familiar.
En este caso valoramos la existencia de lesiones físicas o psíquicas de la persona agredida.